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Aborto:
¿simple extracción de un coágulo
u homicidio de una vida humana inocente?

Uno de los puntos clave de la controversia sobre el aborto es saber cuándo comienza la vida humana.

En sentido meramente biológico, puede decirse que no comienza sino apenas se transmite. Todas las células vivas provienen de otras células vivas. Esa continuidad de vida es el postulado básico de la biología. (1) Pero esa explicación no basta porque también los espermatozoides, los óvulos o cualquier célula del organismo humano son seres vivos.

No se trata de defender apenas la vida. Hasta los animales y las plantas la tienen. Se trata de defender algo intrínsecamente más noble: la vida humana. Y más específicamente, la vida humana inocente e indefensa.

Generalmente, los promotores de la legalización del aborto se empeñan en afirmar que no hay víctimas.

De ahí que sustenten que el producto de la concepción es una simple masa informe de protoplasma. De esa forma, el aborto consistiría en la mera eliminación de un parásito, de un tumor o de un amasijo de carne enquistado en el vientre materno.
Es lo que da sentido a las cínicas declaraciones del médico abortista, Dr. Martti Kekomaki: "Un bebé abortado es simple basura". Y también a las palabras, no menos cínicas del Dr. Howard I. Diamond: "Tengo pena de un gato hambriento... Un feto no deseado: eso no es deplorable" (2)

Desde ese punto de vista, el aborto provocado no podría ser considerado un crimen o un asesinato, pues no habría homicidio donde nunca hubo vida humana. El interrumpir el embarazo, inclusive 24 horas antes del parto, sería un derecho incuestionable de la mujer.

Por el contrario, si el embrión es un ser humano, individual, autónomo e irrepetible, el aborto provocado se identifica con el homicidio. Así, el nonato merece la misma protección legal que se debe a todo hombre, pues su vida es tan humana como la de una criatura ya nacida o la de un adulto.

Se trata por lo tanto, de saber si el producto de la concepción es o no una vida humana. Es precisamente lo que se responderá en este capítulo.

(11) ¿Cuál es el instante inicial de la vida humana?
La embriología y la biogenética han demostrado, con absoluta certeza, que la vida de un nuevo ser humano comienza en el momento en que se unen el gameto masculino (espermatozoide) y el gameto femenino (óvulo).
En este proceso de fusión se unen 23 cromosomas del espermatozoide paterno a los 23 cromosomas del óvulo materno.
En ese mismo instante se forma una nueva célula de 46 cromosomas, llamada cigoto, el cual "contiene una nueva combinación de material genético, resultando un individuo diferente tanto de los padres como de cualquier otro en el universo". (3)

Sobre este tema así se pronunció una autoridad internacional en la materia, el "Inmediatamente después que los 23 cromosomas paternos llevados por el espermatozoide se unen a los 23 cromosomas maternos que aporta el óvulo, toda la información necesaria y suficiente para la constitución genética de un nuevo ser humano se encuentra reunida." (4)

(12) ¿Una mera célula puede ser considerada un ser humano?
Sí. En las palabras del embriologista Dr. Keith Moore:
"cada uno de nosotros comenzó la vida como una simple célula llamada cigoto".(5)

Después de la fertilización del óvulo, no hay ninguna otra fase o etapa en que el embrión reciba una nueva y esencial contribución genética para ser lo que es.
Dice el ya citado Prof. Lejeune:
"El hecho de que el niño vaya creciendo en el seno de su madre durante 9 meses, en nada modifica su condición humana." (6)

Aquella minúscula célula es un ser humano único y completo:

• Único, porque nunca existió y jamás existirá en la historia un ser idéntico a él. "La concepción confiere la vida y hace a ésta única en su género", afirman los médicos Landrum Shettles y David Rorvik. (7)

• Completo porque el código genético del cigoto contiene todas las informaciones sobre cada una de las características de un nuevo ser humano, tales como la altura, el color de los ojos, el cabello, la piel, el sexo, etc.
Escriben Shettles y Rorvik:
"El tipo genético –las características heredadas de un ser humano individualizado- es establecido en el proceso de la concepción y permanecerá en vigor por toda la vida de aquel individuo".(8)

Por lo tanto, a partir de la fecundación estamos ya en presencia de una nueva vida humana. Nunca antes en la historia de la humanidad ha existido exactamente ese ser. Y nunca más volverá a existir otro ser humano exactamente igual a ese. El embrión sólo necesitará de nutrición, oxígeno y tiempo para llegar a la plena maduración de un hombre adulto.
Como bien sintetizó el Dr. Jerôme Lejeune:
"Una vez concebido, un hombre es un hombre". (9)

(13) El óvulo fertilizado o cigoto ¿es sólo un ser humano potencial?

No. El cigoto (u óvulo fertilizado) no es un ser humano potencial, sino un ser humano con gran potencial.
Podríamos decir que el espermatozoide y el óvulo, antes de su unión, constituyen células con una dignidad especial, porque una vez completada su unión, se transformarán en un ser humano en el pleno sentido del término.

(14) Esa nueva célula ¿no es un mero proyecto de vida humana?

Llamar al cigoto “mero proyecto de vida humana” es completamente absurdo.

Un "proyecto" de construcción edilicia, por ejemplo, es simplemente un plano arquitectónico concebido en el papel, sin ninguna potencialidad para crecer y desarrollarse por sí mismo. Podría quedar guardado en un cajón y nunca se transformaría en un edificio.

Pero la nueva célula o cigoto se desarrolla por sí misma, primero en la trompa de Falopio, luego en el útero materno y aún fuera de él como lo prueban las recientes experiencias.
Destruir el proyecto de una casa, no es destruir la casa.
Pero matar al cigoto, es suprimir un ser humano que ha comenzado ya a desarrollarse.

El ya citado Prof. Jerôme Lejeune, descubridor de la causa genética del síndrome de Down (mongolismo), así resumió, en una brillante exposición ante la Corte de Maryville, Tennessee (EUA), el proceso de generación humano:

"Todo ser humano en su inicio, inmediatamente después de la fecundación, se divide en dos células, con posterioridad, una de ellas se divide y quedan tres. Porque curiosamente, no nos dividimos en 2, 4, 8 y así sucesivamente. No, en el comienzo no hacemos eso.

"Después de aquel estadio de tres células, la otra célula también se divide, quedan cuatro y continúa enseguida la división por múltiplos de dos. ¿Cuál podría ser el significado de tal fenómeno?

"Probablemente en aquel momento un mensaje pasa de una célula a las otras dos y vuelve a la primera, e inmediatamente se digan: 'no somos una población de células. Estamos destinadas a ser un individuo'. La individualización es lo que origina la diferencia entre una población de células, simple organización de tejidos, y un individuo que se constituye a sí mismo según su propia regla. La individualización es demostrada en el estadio de tres células, es decir, inmediatamente después de la fecundación.

"El carácter único de todo ser humano en el inicio de su vida era, hasta hace algunos años, una deducción que se infería a partir de todo lo que sabíamos de los genes y de las diferencias entre individuos. Ese carácter único hoy se lo ha demostrado experimentalmente.
"Esto fue descubierto en Inglaterra por Jeffreys, notable manipulador del ADN. (10)

“Jeffreys descubrió que podía seleccionar un segmento del ADN con el cual era capaz de preparar una cantidad apreciable con un mensaje específico y repetidamente llevarlo en numerosas direcciones de varios cromosomas.

"Esos genes repetidos, tan numerosos, contienen innumerables pequeñas variaciones..., como un código de barras impreso en los productos de los comercios...

“Fueron hechas tantas investigaciones que ahora se sabe que, mirando el código de barras [genético] y el sistema de Jeffreys correspondiente, la probabilidad de hallar dos individuos iguales es inferior a mil millones.

"Ya no es una teoría el hecho de que cada uno de nosotros es un ser único. Esto fue demostrado y esta demostración es tan simple como el código de supermercado, con la diferencia de que ¡en este caso, no nos indica el precio de una vida humana!" (11)

(15) ¿Cuándo y dónde se da la fecundación del óvulo?
La fecundación del óvulo por el espermatozoide se da, 12 a 24 horas después de la ovulación, en las trompas de Falopio.

(16) ¿Qué ocurre después de la fecundación del óvulo?
El cigoto avanza camino al útero, al mismo tiempo que se inician en su interior las primeras divisiones celulares. Cerca de seis días después de la fertilización, el proceso de multiplicación de aquella primera "célula" o huevo lo transforma en embrión (en ese momento llamado blastocito), que se implanta en el revestimiento nutriente del útero o endometrio.
La implantación en el útero se completa alrededor del duodécimo día después de la fertilización.
Cabe aclarar que la fertilización, fecundación o concepción son tres términos sinónimos (unión del espermatozoide con el óvulo). Los abortistas los diferencian y afirman falsamente que la fecundación es la unión sin vida humana y la concepción es la implantación en el útero.

(17) ¿La estructura del embrión humano es más compleja que la de una criatura recién nacida?
Sí. El embrión humano posee una estructura más compleja que la de un recién nacido, por poseer un conjunto de partes auxiliares que son utilizadas mientras aquél se encuentra en el útero: el líquido amniótico, el cordón umbilical y la placenta.

(18) ¿Cuándo un embrión es "viable"?
Como todos los "slogans" abortistas, la expresión 'viable' es ambigua y se presta a toda suerte de chicanas y confusiones.
Si por "viabilidad" entendemos la capacidad que tiene el embrión de continuar desarrollándose sin ayuda y de forma independiente fuera del útero, entonces, basados en la más elemental experiencia, forzosamente debemos concluir que, incluso después de nacidos, los niños no son "viables".
Afirmamos esto porque, sin un continuo cuidado de la madre o de otra persona los bebés morirían en poco tiempo.
Esa dependencia se extiende durante la primera infancia de la criatura y disminuirá gradualmente.
La viabilidad mide únicamente el estadio del desarrollo de lo que sustenta la vida y no la humanidad o la inviolabilidad de la vida.
Médicamente se habla de "viabilidad" después de las 20 semanas de gestación cuando el feto ya pesa 500 gramos y con cuidados especiales puede seguir viviendo

(19) ¿No es la madre la que da sus células a su hijo?
¡De ningún modo! Todos los órganos auxiliares –placenta, cordón umbilical, líquido amniótico- no son creados por el cuerpo de la madre, sino por el mismo embrión. Estos son partes del nuevo ser y no de la madre.
De acuerdo con la biología y la genética es el embrión quien asume, en una verdadera explosión de vitalidad, su autorrealización dentro del útero materno.
El Dr. Bart Heffernan así describe este período de desarrollo dinámico:
"Desde su concepción, la criatura es un individuo complejo, dinámico y de rápido crecimiento. A través de un proceso natural y continuo, el simple óvulo fertilizado irá desarrollándose, aproximadamente a lo largo de nueve meses, en trillones de células del recién nacido." (12)

(20) Entonces, ¿por qué muere el niño si se lo extrae antes de tiempo?
Necesariamente no muere. Hasta el siglo pasado, los niños prematuros nacidos antes del séptimo mes generalmente morían por falta de medios técnicos adecuados para mantenerlos vivos.
Por el contrario, hoy es posible salvar a una criatura nacida después de la vigésima semana (cuatro meses y 20 días).
Los científicos ya están procurando desarrollar una placenta artificial para que sean "viables" los embriones de diez semanas de vida (dos meses y medio).
Por lo tanto, de algún modo el bebé puede desarrollarse por sí mismo, dependiendo del perfeccionamiento de los sistemas técnicos de apoyo.


Notas:

1.Cfr. Científicos por la Vida, "The Position of Modern Science on the Beginning of Human Life: Why a Human Embryo or Fetus Is Not a Parasite", Sun Life Greystone, Thaxton, Virginia, p. 8.

2. Cfr. Cfr. William Brennan, "The Abortion Holocaust: Today´s Final Solution", Landmark Press, St. Louis EE.UU., 1983, pp. 99 y 102.

3. Cfr. Sally B. Olds, et al., Obstetric Nursing, Menlo Park (CA), Addison-Wesley Publishing, 1980, Cfr. Pastuszek, "Is the Fetus Human?", p. 6.

4. Cfr. Prof. Jerôme Lejeune, fallecido años atrás, y que fuera catedrático de Genética Fundamental en la Facultad de Medicina de la Universidad de París y miembro de la Academia Pontificia de Ciencias: Discurso dictado en el Sínodo de los Obispos, el 8-10-87, “L'Osservatore Romano”, edición semanal en lengua francesa, 20-10-87.

5.Cfr. Keith L. Moore, MD, "The Developing Human: Clinically Oriented Embryology", 2ª ed., Philadelphia (WB), Saunders, 1977, en Randy Acorn, Pro Life Answers to Pro Choice Arguments, Sisters (OR), Multnomah Books, 1992, p. 40.

6. Idem, ibidem.

7. Cfr. Landrum B. Shettles, MD, and David Rorvik, "Human Life Begins at Conception", en "Rites of Life", Grand Rapids (MI), Zondervan, 1983, Cfr. Pastuszek, "Is Fetus Human?", p.5.

8. Idem. ibidem.

9. Cfr. "The Custody Dispute Over Seven Human-Embryos: The Testimony of Profesor Jerôme Lejeune", M.D. Ph.D., Center for Law and Religious Freedom, Annadale (VA), 1991, p.17.

10. ADN: siglas del ácido desoxirribonucléico, molécula que contiene la información genética.

11. Cfr. "The Custody Dispute ver seven Human Embryos – The testimony of Profesor Jerôme Lejeune", M.D., Ph. D., pp. 54-56.

12. Cfr. Bart T. Heffernan, MD, "The Early Biography of Every Man", Cfr. Thomas W. Hilgers, MD e Dennis J. Horan, J.D., eds., "Abortion and Social Justice", New York, Sheed & Ward, 1972, p. 4.

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