Las familias deben hablar
claramente
a los productores y anunciantes
El
Mensaje de Juan Pablo II en la Jornada Mundial de la Comunicación Social señala
a las familias el deber de manifestar públicamente lo que les agrada y
desagrada.
Es
precisamente la tarea a la que está abocada la Fundación Argentina del
Mañana.
Quince años después de constituida, la Fundación -con la benemérita
participación de sus adherentes- alienta una sólida corriente de opinión, con
una actuación eficaz en defensa de la familia frente al bajo nivel moral y
cultural de la TV.
El
acierto de ese accionar queda resaltado en el Mensaje de S. S. Juan Pablo II en
la Jornada Mundial de la Comunicación Social del 24 de Enero
ppdo.
El
Sumo Pontífice se refiere a la particular responsabilidad de padres y educadores
con relación al uso de los medios de comunicación, pues "sus decisiones
influyen (...) en los niños y en los jóvenes de los que son responsables
y que, en definitiva, son el futuro de la sociedad".
Afirma asimismo que cuando los medios promueven "causas contrarias al
matrimonio y a la familia -entre las que enumera el divorcio, laanticoncepción, el aborto y la homosexualidad-
perjudican al bien común de la sociedad".
Por
otra parte, Su Santidad señala que una reflexión atenta sobre el mal uso de esos
medios "debe desembocar en iniciativas prácticas orientadas a eliminar
los peligros", como ser "limitar estrictamente el tiempo que los niños
les dedican (...) prohibiendo algunos medios de comunicación y
excluyéndolos periódicamente todos para dejar espacio a otras actividades
familiares".
"Las familias, concluye el documento, deberían manifestar
claramente a los productores, a los que hacen publicidad y a las autoridades
públicas lo que les agrada y lo que les desagrada".
Que
las palabras del Santo Padre nos estimulen a un redoblar de esfuerzos, con la
disposición de oponer una creciente reacción a la obra de demolición
antifamiliar que irrumpe en los hogares a través de la pantalla
chica.