El sueño o la pesadilla
En estos días se contraponen dos argentinas.
La del sueño de San Juan Bosco, quien trajo sus hijos a la Patagonia, y llevó a la gloria de los altares un tipo de argentino: Ceferino Namuncurá, el Beato
Para nuestra Argentina Ceferino quiere aprender, cultivar, trabajar, dar a conocer el amar y servir a Dios, y así amar de mejor manera a sus hermanos.
Unum, bonum, verum, pulchrum: la unidad, el bien, la verdad y la belleza, son los transcendentales de Dios a los que se orienta Ceferino. Y como ejemplo es colocado en nuestros altares.
Hay una otra Argentina que se esfuerza para repeler la unidad, el bien, la verdad y la belleza. Porque es eso lo que hace una baja y cara campaña publicitaria que –pagada con los impuestos– a pretexto de imponer un falso-preservativo propaga de manera vulgar el satisfacer los impulsos más primariamente exacerbados.
Es sabido que las mayoría de las infecciones sexualmente transmisibles tienen carácter comportamental. O sea, un comportamiento ético reduce su contagio; y un comportamiento promiscuo inevitablemente las difunde. Baste ver el resultado en los países que proponen la abstinencia pre-matrimonial y la fidelidad matrimonial, y acaban comprobando lo que era obvio.
Por cierto, no extraña que también participen de esta propaganda quienes en otras formas de espectáculo diseminan el menosprecio a la familia, la sexualidad irresponsable, la falta de nobleza de alma y de cuerpo, el desprecio por la dignidad de la criatura humana, hecha a imagen y semejanza del mismo Dios. Ya se muestran en los medios de comunicación para dar mal ejemplo.
Dos argentinas: la de un sueño y la de una pesadilla, mejor diríamos una alucinación...
¿Qué puedo hacer?
Primero rezar: ¡Beato Ceferino, intercede ante María Auxiliadora, por la Argentina!
Luego, reclamar. La Fundación Argentina del Mañana, en su página de internet www.fadm.org.ar pone a su disposición recursos para hacer constar su desaprobación. Haga llegar su voz al Ministerio de Salud de la Presidencia de la Nación, a la Cámara Argentina de Anunciantes y la Asociación Argentina de Agencias de Publicidad.
Y aproveche nuestra Carta de Lectores Instantánea para llegar a los más importantes diarios.
Recuerde: ¡no se queje ... si no se queja!
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