Grave ofensa a
Nuestro Señor Jesucristo en
un programa decadente
En “Casados con Hijos”(TELEFE), se ofendió burdamente al Señor, en una producción tan ordinaria, tan sobre actuada y tan poco cómica que, lejos de la idea original, de generar risas y entretenimiento, solo provoca aburrimiento, vergüenza ajena, saturación y, en el caso de la emisión que comentamos, verdadera indignación
"Casado con hijos” es un programa de pésima calidad, mala copia de la serie norteamericana creada por Ron Lavit y Michael G. Mole, con libro de Steve Crider.
Con Guillermo Francella en el papel de Pepe Argento, Florencia Peña (que ya venía del fracaso de La Niñera) en el rol de su esposa, los hermanos Darío y Luisina Lopilato en el de los hijos y Marcelo De Bellis y Erica Rivas en el de sus vecinos, la trama pretende mostrar la vida de una familia de clase media argentina, a la que retrata como grosera, idiota y mal hablada, que vive situaciones pueriles y superfluas, nada creíbles y mucho menos risibles.
Insultos y burlas soeces
En el capítulo emitido el último 23 de agosto, Pepe Argento, el “padre de familia”, intenta reconstruir un banquito de madera fabricado por él en el colegio industrial y arrojado a la basura por su esposa. Como guarda por ese objeto un gratísimo recuerdo, llora e implora mientras se pregunta por qué le tuvo que ocurrir una cosa así.
En el living de su casa se le aparece entonces Nuestro Señor Jesucristo coronado de espinas y, entre atronadoras risotadas en off, lo alienta a tener fe y lo nombra “decimotercer apóstol”. repentinamente entra en escena un individuo que se lleva detenido a “Nuestro Señor” ya que en realidad se trataba de un loco escapado del manicomio. Como Francella intenta defenderlo, también es detenido.
De regreso en su casa por la noche, sigue Pepe Argento con el mismo tipo de monólogo, entre incongruencias y guarangadas hasta que, de repente, se le aparece Nuestro Señor nuevamente en el sofá. Entonces, Francella, creyendo que es el mismo loco, lo echa con epítetos como “Tómatela o te c... a trompadas” o “No me rompas más las p...”, “H. de p.”, etc. Y cuando aquel desaparece ve que en el sillón donde había estado sentado se encuentra, reconstruido, su banquito de la secundaria. ¡Comprende entonces que se trataba del Señor y se emociona hasta desmayarse!
La suprema injusticia de ultrajar al corazón de Dios
¿Por qué hablar de Dios con desprecio y burla cuando no hay excusa ni provecho alguno en hacerlo? Muy por el contrario, tomar su santo nombre en vano constituye un ultraje al corazón de Dios siempre pronto para bendecir y hacer bien a los hombres.
Es urgente poner un freno a esa tendencia actual de las productoras y programas de televisión de recurrir a lo que venga con tal de mantenerse en el aire, aún a costa de ofender y denigrar hasta la imagen de Dios hecho Hombre.
De ahí que una vez más, firmes en nuestro compromiso de levantar bien alto nuestra voz de protesta, invitemos a nuestros adherentes a escribir a las empresas anunciantes exhortándolas a reflexionar sobre la responsabilidad que les cabe al sustentar, con sus avisos comerciales, programas como el comentado.
Empresas anunciantes en “Casados con hijos”
Escriba Ud. también a los anunciantes manifestándoles su indignación al ver ultrajado a Nuestro Señor Jesucristo en “Casados con hijos”
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