En publicación del “grupo de revistas La Nación”
Gravísima injuria a la Virgen María
Una vez más la Fundación Argentina del Mañana levantó su voz de protesta ante una injuria grosera contra María Santísima aparecida en un medio gráfico.
Se trata de la revista “Rolling Stone” que integra el “grupo revistas La Nación”, distribuida por “S.A. La Nación” y que se difunde a través de la página web www.lanacion.com.
Meticulosa inquina
Para aquilatar la gravedad de lo ocurrido, basta señalar que en la página 3 del número 103 (mes de octubre), junto a la repugnante e impúdica fotografía de una mujer con un muñeco que inequívocamente remeda a la Santísima Virgen María con el Niño Jesús, la revista “Rolling Stone” trae este comentario: “... Nazarena Vélez posa, entre diabólica y maternal, para la cámara de Rolling Stone. Diva conventillera de la televisión bastarda, cuenta el otro lado de su historia: el de una hija de militantes radicales que un día descubrió que su cuerpo era un arma infalible”.
Pero hay más y peor: “Rolling Stone” vuelve a escarnecer a la Purísima Virgen en un ofensivo, torpe e inmoral poster a doble página (págs. 118/119), titulado NAZARENA Santa Patrona de la Cultura Chatarra, y en el ya mencionado sitio www.lanacion.com se puede ver una secuencia grabada y galería de fotografías que hacen patente la meticulosidad de la inquina contra quien es Vaso Insigne de Devoción.
Obligación de reparar
Por esa razón el pasado 19 de octubre, el Presidente de la Fundación, Sr. Juan Carlos Voiseau y Jardón entregó una carta al Dr. Julio Saguier, presidente del directorio de S.A. La Nación, en la cual, tras protestar con sana firmeza, lo exhorta a reparar la ofensa a María Santísima:
“Existe una manera de disociarse de tan infame publicación: la inmediata rescisión del contrato que une S.A. La Nación a esa revista, con recolección de los remanentes ejemplares distribuidos, cesación de la publicidad y vínculo electrónico, y un categórico pedido de perdón a la opinión católica ultrajada, por lo menos a través de las páginas del matutino que editan, así como de su medio electrónico”.
La misiva concluye pidiendo a Nuestra Madre les obtenga de su Hijo, Dios y Hombre verdadero, algo tan difícil para nosotros sus hijos: perdonar las injurias hechas a la propia madre.
¡¡La injuria no es tolerancia!!
Con fecha 24 del mismo mes, el Dr. Julio Saguier hizo llegar a la Fundación una insólita réplica con la que pretende desvincularse de toda responsabilidad en razón de que “Rolling Stone”, aunque pertenece al “grupo de revistas de La Nación”, tiene “conducción propia”.
Y peor aún, defiende el derecho de “Rolling Stone” de publicar esa injuria gravísima a la Virgen María, ¡en nombre la “tolerancia”, del “pluralismo”, de la “diversidad” y de la “libertad de expresión de ideas”!
No esperábamos tamaña contradicción para defender lo indefendible.
Para tan solo atenernos a lo esencial, convengamos que, según el diccionario de la Real Academia Española, tolerancia es “respeto a las ideas, creencias o prácticas de los demás cuando son diferentes o contrarias a las propias”. De ahí que, aún considerando el hecho bajo ese prisma, el vituperio es, precisamente, intolerancia.
“Tolerancia, tolerancia; podríamos glosar a Mme. Roland, la célebre girondina mientras era conducida a la guillotina, cuántos crímenes se cometen en tu nombre”.
Texto íntegro de la carta del Dr. Julio Saguier
24 de octubre de 2006
Señores
Juan C. Voiseau y Jardón y Martín J. Viano
Fundación Argentina del Mañana
Buenos Aires
De mi mayor consideración:
Acusamos recibo de vuestra atenta carta del 19 del corriente referente a la edición No. 103 de la revista “Rolling Stone”
Respetando profundamente vuestra opinión, sentimos no compartir la visión unilateral que plantean sobre una expresión cultural como es una revista. Como toda publicación, la que nos ocupa tiene su público y nadie está obligado a leerla o adquirirla.
Esta compañía, por razones obvias, privilegia en grado sumo el respeto a la independencia editorial, la tolerancia, el pluralismo y la diversidad, y este caso no será una excepción a la regla. Mucho más cuando se trata de sociedades vinculadas a la nuestra pero que cuentan con conducción propia.
Confiando que en el ejercicio del respeto y la tolerancia puedan comprender que esta publicación expresa algo diferente a vuestras convicciones, y que en este sentido se enmarca dentro de un concepto amplio de libertad de expresión de ideas, me complazco en saludarlos muy atentamente,
Julio Saguier
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