Para muchos
–ingenuos o cómodos– “Los Simpsons”
divierten y nada más.
Quienes
se abocan al estudio de los efectos nocivos de la “teleadicción”,
sin embargo, consideran que si atraen tanto a chicos y grandes
es porque les insinúa, divirtiéndolos, como
evadirse del cumplimiento de toda norma. A niños y
adolescentes, en particular, porque los induce a comportamientos
reñidos con la sujeción debida a los padres
y a la autoridad en general.
No resultaba
fácil, de todos modos, señalar la peligrosidad
de una emisión “exitosa”.
Ahora
“Los Simpsons” comienzan a introducir
en los hogares, subrepticiamente, las temáticas de
la revolución sexual.
En episodios recientes emitidos por TELEFE, conforme nos informa
una adherente, Homero conversa con un amigo sobre una reunión
de “lesbianas y homosexuales”. Por su
parte, “La Nación” del 26 de febrero
último alude a nuevos capítulos en que “la
tía de Bart se declara lesbiana” y a “Homero,
ordenado pastor por Internet” se lo ve, “casando
a una pareja gay”.
No faltan
quienes presentan estos hechos bajo un cariz simpático
o superficial, sin que se advierta ninguna preocupación
con su efecto nocivo, particularmente respecto a los menores
de edad. Es lo que está reflejado en el título
dado por el citado matutino a la ilustración arriba
reproducida: “Los Simpsons” –Los
que se animan siempre a ir más allá.
Temerosos
de que esos episodios y otros en la misma línea también
sean emitidos por TELEFE –y para peor como lo hace habitualmente
dentro del horario de protección al menor– nuestros
adherentes nos solicitaron las referencias de los principales
anunciantes en la serie para manifestarles su protesta: