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La publicidad de Dánica tomaba
en solfa la sublime consagración de vírgenes
al Señor y el Templo de Dios, como un medio ¡para
vender margarinas Nutri System!
Haciéndonos eco de la negativa repercusión
suscitada, escribimos una enérgica carta de protesta
al Gerente General de la empresa, Sr. Jorge Iturralde
y al presidente de la agencia de publicidad, Sr. Alejandro
Viggiano.
Ya que se acostumbra decir “errar es humano
y perdonar divino”, les recordábamos que
arrepentirse y pedir perdón es enteramente humano.
“Es eso, concluíamos, lo que mucha gente
espera de ustedes ante la agresión de que fuera
objeto”.
Las respuestas recibidas autorizan a esperar que,
de una vez por todas, se comprenda que tanto la publicidad
como los medios de comunicación no están
eximidos de la ética, ni exigen una nueva; lo
que sí exigen es la aplicación de los
principios ya establecidos, a las nuevas circunstancias
y alcance.
Un “llamado de atención”
El Sr. Iturralde, Gerente General de Dánica,
nos manifiesta que ha tomado conocimiento “con
pesar del impacto que ha provocado en Uds. nuestra reciente
publicidad”.
“Nunca una promoción de algún
producto –continúa- puede basarse en ofensas
a sentimientos o creencias de los individuos y el hecho
que ustedes así lo hayan sentido es un llamado
de atención a tener en cuenta en la selección
de futuras ideas creativas”. (el destaque es nuestro).
Pedido de disculpas
La agencia Sterman-Viggiano, en carta firmada por su
presidente Alejandro Viggiano, afirmó que jamás
tuviera como propósito “ofender ni injuriar
nobles sentimientos religiosos, ni agraviar a Dios y
mucho menos (promover una campaña) que pudiera
ser interpretada como un acto de intolerancia religiosa”.
Más allá de las explicaciones vertidas,
el Sr. Viggiano nos hizo saber que “lamentamos
que el aviso haya podido herir justas convicciones religiosas”
y expresa su esperanza de que “nuestras disculpas
sean bien recibidas por la Fundación a su cargo”.
(el destaque es nuestro).
Lea
la carta escrita por el Sr Iturralde, Gerente General
de Dánica, haciendo click aqui
Lea
la carta de la agencia Sterman-Viggiano,
haciendo click aqui
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