Carta al Sr. Luis Mario Castro
Anunciantes:
propuesta positiva pero insuficiente
En carta de lectores publicada a fines del año pasado
bajo el título “Excesos en la TV”,
el Sr. Luis Mario Castro, presidente de la Cámara Argentina
de Anunciantes, calificó como “positiva pero
insuficiente” la convocatoria realizada por el
Comité Federal de Radiodifusión (COMFER) a medios,
agencias de publicidad y empresarios, a fin de evaluar las
emisiones televisivas de 2004.
Que resultó insuficiente es indiscutible si nos atenemos
a lo que el propio Sr. Castro comenta sobre dicha evaluación:
¡el 90% de las infracciones son cometidas dentro del
horario de protección al menor! Y tómese en
cuenta que, de acuerdo a las estadísticas del COMFER
–cuyos criterios de clasificación no son por
cierto estrictos– las infracciones másrecurrentes
por temática son: violencia, 45%; contenido para adultos,
24%; erotismo, 17%, y excesos de lenguaje, 9%., lo cual viola
abiertamente disposiciones constitucionales y pactos internacionales.
A la vista de estos datos, el representante de los anunciantes
invitó a reflexionar a “todos los que participamos
en la televisión” a quienes hizo una propuesta
¡positiva... pero insuficiente!
Fue ese, precisamente, el tema de la carta que la Fundación
Argentina del Mañana envió al Sr. Luis Mario
Castro, cuya versión completa nuestros lectores pueden
encontrar en www.fadm.org.ar y de la que ofrecemos aquí
un resumen.
La solución del problema la
tienen los anunciantes
El Sr. Luis Mario Castro propuso la creación de un
consejo autorregulador en el que intervengan anunciantes,
medios, agencias y algunas ONG para realizar revisiones periódicas
de contenidos y llevar “el rango de infracción
a cero”.
Si bien tal propósito es loable, comenta la Fundación
en su misiva, lamentablemente es demasiado conocido en nuestro
país y en el exterior el fracaso de tales políticas
de “autorregulación”.
Basta recordar que, pese a que desde 1999 está en vigor
un convenio entre el COMFER y los canales de TV, las violaciones
al horario de protección al menor constituyen nada
menos que el 90 % de las infracciones , tal como el mismo
presidente de la Cámara de Anunciantes reconoce.
¿Poder de policía?
El Sr. Castro se refiere a que “ciertas personas
de bien” creen que son los anunciantes quienes
deben “intervenir retirando nuestras pautas de los
programas transgresores”. No todos los anunciantes,
agrega, son miembros de la Cámara y no todos los que
son asociados piensan que ese “cuasi poder de policía”
o “censura” deben ejercerlo ellos.
En realidad, responde la Fundación, cuando una empresa
retira su publicidad de un programa de televisión,
no ejerce un “poder de policía”
que desde luego no le pertenece. Lo que hace es defender sus
propios intereses –en este caso concurrentes con el
interés público– y asumir su responsabilidad
social, manifestando coherencia con los principios éticos
que la inspiran.
Fue lo que sucedió recientemente con el programa de
Antonio Gasalla y la muestra blasfema en el Centro Cultural
Recoleta.
Cláusulas estrictas
Alude además el Sr. Castro a la imposibilidad de conocer
por anticipado el contenido de los programas a los efectos
de controlar la inclusión de publicidad.
No se comprende tal afirmación cuando la misma Cámara
de Anunciantes, bajo su presidencia, ha promovido la suscripción
de un compromiso ético para pautar las inversiones
publicitarias en programas que sean “coherentes
con los principios y valores sustentados en el Código
de Ética y Autorregulación Publicitaria”.
Es evidente, además, que tal situación no impide
sino que impone la adopción de los recaudos necesarios
a fin de que los contratos de publicidad incluyan cláusulas
precisas respecto a los contenidos de las emisiones que puedan
comprometer el buen nombre de la empresa.
Allí está el quid y la solución del problema,
mucho más que en la creación de entes de muy
dudosa eficiencia, concluye la Fundación.
Para comunicarse con el Sr. Luis Mario Castro, “La
Nación” publicó este e-mail:
luis-mario.castro@unilever.com
|