Lo preternatural...
nuevo condimento de las telenovelas
Quienes nos preocupamos con el mañana de la Argentina, no podemos dejar de considerar el efecto social de la orientación adoptada por la programación televisiva.Se podría mostrar que, progresivamente, las emisiones de TV han ido acostumbrando a nuestra juventud al adulterio, a la idea de la inutilidad del esfuerzo en el estudio o el trabajo, y a una imagen de la familia donde nadie se aprecia verdaderamente.
Junto a nuestros adherentes, ya hemos enfrentado los ciclos de obscenidad, de terrorismo de blasfemias, de banalización de los desvíos sexuales... ahora aparece lo preternatural.
Misterios, sectas y
fenómenos preternaturales
En efecto, la crónica falta de originalidad de los guiones, que siempre giran sobre descontroles pasionales, engaños y crueldad, es variada mediante el uso de “condimentos”. Últimamente el más intenso parece ser lo preternatural. En las más recientes emisiones nos deparamos con:
“Yago, pasión morena”: un baqueano de la selva se enreda con una mujer de ciudad, Morena, y es auxiliado por un extraño personaje, Caburé, nada menos que un espíritu de la selva corporizado.
“Máximo corazón”: la mujer del protagonista es asesinada y su corazón transplantado a una chica gravemente enferma que pasa por una extraña transformación, tras la que el fantasma de la muerta enlaza la nueva pareja...
“Soy gitano” : dos clanes se odian en un caldo de hechizos, pócimas y se opera hasta una “resucitación”...
“Resistiré”: lances preternaturales en un atroz ambiente de tráfico de sangre y la enloquecida procura de una quimérica substancia salvadora.
“Culpable de este amor”: historias de adulterios, concepción “in vitro” y una amante dispuesta a “cooperar”; mundo de traiciones, muerte y ambición en que una secta criminal “extra-normal” relacionada con tigres y laboratorios quiere engendrar un niño para el mal entre las sombras de la idolatría. El enemigo de los protagonistas es un hombre con ojos felinos, cuya condición de humano no queda nada clara.
El bebé de Rosemary
Esta secuencia evoca los acontecimientos que rodearon la siniestra película del director Roman Polanski. Una extraña violación por el demonio durante el sueño fruto de una “sedación”, magia, brujos (los ancianos vecinos y el médico), dejando ver un mal mayor e invisible: Rosemary (María Rosa...) daría a luz al hijo de satanás.Un año después, Sharon Tate, esposa embarazada de Roman Polanski, es asesinada en medio de una orgía ritual, por una secta musical y mágica de rock, liderada por Charles Manson; John Lennon se muda a The Dakota Building, en que fue filmada la película, y allí es extrañamente asesinado pasados doce años: una ola de satanismo se desató en los Estados Unidos, y no ha amainado.
Gravísima ofensa a Dios
El “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas”, conlleva la prohibición de honrar a dioses distintos del Único Señor que se nos ha revelado. Proscribe la irreligión y la superstición.
Aquí reside precisamente nuestra alarma. Es a la hora del almuerzo, como un plato más, que lo sumamente perverso entra en los hogares. Son creencias extrañas a la fe religiosa y contrarias a la razón; artes o ciencias ocultas con las que se pretende producir resultados contrarios a las leyes naturales.
Es el camino directo al satanismo.
Metáforas del siglo XXI
Así lo describen también personas ajenas a la Fundación Argentina del Mañana, como Miriam Molero, quien en “La Nación” del 29 de enero ppdo. resume las últimas novelas: “Hechizos, muertos vivientes, sectas siniestras, quimeras y corazones delatores son el telón de fondo de los amantes de hoy en la pantalla chica. O, como quien dice, el amor es cosa de Mandinga, o un milagro, o un embrujo, o un profundo deseo de comernos vivos... Metáforas del siglo XXI”.
La indispensable reacción
Ya es hora, por lo tanto, de que una reacción firme, que exija el respeto a la ley moral y a la Religión, detenga y haga retroceder a la televisión en ese camino de horror.
Si por el contrario, prevaleciera una mentalidad falsamente optimista y “generosa” que juzgara inofensivas estas “extravagancias”, desatinos e imprudencias de la TV, se estará dejando la vía libre a la adopción de rumbos que, como en el caso de “Rosemary”, en último análisis conducen al crimen.
Los anunciantes
¿Cómo encauzar una sana reacción?
Una de las formas consiste en escribir a los anunciantes haciéndoles ver la gravedad de la responsabilidad que les cabe al promover o sustentar este género de programas a través de las tandas comerciales.
Es la razón por la cual, a pedido de adherentes, indicamos a continuación los principales anunciantes en la serie “Culpables de este amor” emitido por “Telefé” de lunes a viernes a las 13 hs.
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