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No se conocen antecedentes en la televisión argentina de blasfemia más soez contra María Santísima, como la emitida por América TV en el programa “Gasalla en pantalla” el 8 de octubre ppdo.

Repugna a nuestro amor filial a la Virgen María describir lo sucedido, pero resulta indispensable para comprender su extrema gravedad.

Antonio Gasalla, travestido en “Soledad”, fue el centro de un “sketch” en el cual discurrió sobre su defecación como si tuviera la forma de una imagen de la Virgen María, la cual atrae peregrinos que, arrodillados frente al inodoro, rezan el Rosario y encienden velas.

La Fundación Argentina del Mañana actuó inmediatamente y despertó un movimiento de profunda repercusión.

América TV hizo oídos sordos a los reclamos... hasta que la justificada reacción motivó la suspensión en cadena de avisos comerciales en el programa. Fue entonces cuando el canal y el cómico se disculparon públicamente, aduciendo que no había habido intención de ofender al culto católico.

De las intenciones sólo juzga Dios. Valga entonces la experiencia: las disculpas piden propósito de enmienda como prueba de seriedad. Lo que esperamos de canales y anunciantes es un compromiso público de nunca más agraviar a la excelsa Madre de Dios y a nuestra Fe.

Firme reacción contra la blasfemia

La primera reacción provino de cuatro señoras que enviaron una indignada carta de lectores a “La Nación”. El diario no la publicó pero fue difundida por otros medios como “Cristo Hoy” y la Agencia Informativa Católica Argentina (AICA). Ellas son María Rosa Lezica de Terrero, M. Esther Garese L. de Ros, Hortensia Dedyn de Miguens y Susana M. Kenny de Mayol.

Sabemos, afirmaban, que la Fundación Argentina del Mañana se dirigió a la Cámara Argentina de Anunciantes y a los patrocinadores del programa en cuestión.

Pero, se preguntaban, “¿la Virgen María no tiene más hijos dispuestos a reparar públicamente tamaña ofensa?”.

Amplia repercusión

Gracias a Dios sí los tuvo y a los pocos días se sucedieron expresiones de condena a la blasfemia, tanto en Buenos Aires como en Córdoba y otras provincias. Entre otras, destacamos la carta del Dr. Juan Olmedo Alba Posse, acompañada por más de treinta firmas, en la que instaba “cristianamente al responsable del agravio inaudito, a que se arrepienta y lo repare, para que pueda alcanzar el perdón por la insensata afrentaque nos alcanza a todos, como hijos de María Santísima”.

La reacción se fue ampliando con el correr de los días. Un editorial del diario “La Prensa” del 7 de noviembre afirmó que Antonio Gasalla “cayó en un acto absolutamente reprochable aún para quienes están dispuestos a admitir las insolencias y agravios a que nos tiene acostumbrada la pantalla chica”.
Hubo repercusiones fuera de nuestras fronteras. ACI Prensa de Perú difundió una nota por Internet y en los Estados Unidos fue tema de un reportaje, transmitido por la radio EWTN, en el programa “Fin de semana” de María Nelly Collazos.

El pedido de disculpas exige un serio propósito de enmienda

Centenares de firmas fueron entregadas al Comité Federal de Radiodifusión (COMFER) solicitando a ese organismo aplique la más alta sanción prevista en la ley 22.285, tanto a los titulares del canal de TV como a los actuantes del programa.

Los anunciantes se retiran

Simultáneamente, alertados a través de correo postal y mensajes electrónicos enviados por la Fundación y sus adherentes, los anunciantes comenzaron a adoptar medidas. La Cámara Argentina de Anunciantes envió una circular a todos sus asociados con la copia de la carta que le hiciera llegar la Fundación. Las empresas, por su parte, manifestaron que de ninguna manera habían auspiciado expresamente el deplorable sketch de Gasalla. Lo condenaron enérgicamente y fueron numerosas las que le retiraron la publicidad.

Destacamos, entre otras, la nota del Lic. Rodrigo Ubeda, Manager de Marketing de Ferrero Argentina S. A., en la que nos comunica que “fuimos sorprendidos de los contenidos exhibidos ya que jamás se fomentaría un programa que agravie creencias o formas de culto” y por lo tanto “hemos solicitado a nuestra agencia de medios realizar la modificación de la pauta publicitaria”.

En el mismo sentido, ESSO Petrolera Argentina S.R.L. nos informó que la exhibición de su marca había sido incluida en un comercial del Banco Río de La Plata, cuyos representantes le notificaron “que no continuarán, en lo sucesivo, con la difusión de la pieza publicitaria en el referido programa”.
A su vez Johnson & Son agradeció a la Fundación el haberle informado “del hecho del que no estabamos al tanto” y nos comunicó “que hemos retirado nuestra pauta publicitaria de dicho programa”. Por otra parte nos manifestó “que estamos de acuerdo con ustedes en que los medios de comunicación tienen un profundo impacto en las personas y que las empresas deben ejercer la responsabilidad de seleccionar los programas a los que financian con la publicidad de sus productos”.

América-TV da marcha atrás

Finalmente, América TV, la productora “Publicidad Estática Internacional” (de Carlos Abdo y Héctor Caballero) y el propio Gasalla procuraron disculparse en formas y grados diversos, lo que fue noticiado en artículos de los diarios “Clarín” y “La Nación” (14 y 15 de noviembre ppdo.).

Todos ellos insistieron en afirmar que no había habido intención de “ofender una creencia”.

Aunque de las intenciones solo juzga Dios, no cabe duda que América TV acusó recibo de las firmes protestas y tuvo que dar marcha atrás.
Los hechos dejan una lección que anhelamos sea aprendida para siempre por ese canal y todos los medios de comunicación: con la Fe –y sobre todo con la excelsa Madre de Dios y nuestra– no se juega.

* * *

Las disculpas, evidentemente, piden propósito de enmienda. De lo contrario, no podrían ser consideradas serias. Lo que esperamos entonces de canales y anunciantes es un compromiso público de nunca más agraviar a la excelsa Madre de Dios y a nuestra Fe.

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