Las Flores y Villa Elisa
Nuevas conferencias, excelentes frutos
Volvimos a estar en contacto directo con alumnos de EGB, esta vez en el colegio San Miguel de Las Flores y San Francisco de Villa Elisa, provincia de Buenos Aires.
Uno de los frutos de este esfuerzo educativo constante lo observamos en el comentario de una niña de nueve años: “La conferencia fue muy buena; no me había puesto nunca a pensar lo que puede alguna vez pasar con la adicción a la TV”.
Ayudar a pensar y a tener sentido crítico frente a la televisión, es precisamente una de las principales finalidades de las disertaciones.
La importancia del objetivo queda en evidencia si consideramos las conclusiones de una reciente investigación promovida por la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI) entre empresas de primer nivel de América Latina.

Un incentivo para volver a pensar
El informe de la OEI señala que el mercado de trabajo, lejos de buscar especialistas para puestos calificados, exige egresados del colegio y de la universidad... ¡qué sepan pensar y razonar!
Lo ofrecido por el sistema educativo actual, dicen los empresarios, no sirve para formar personas con competencias básicas mínimas, es decir, preparadas para analizar problemas y proponer soluciones, fruto de la reflexión y la crítica.
La adicción a la TV, un factor de peso
Ya en 1994 la Fundación Argentina del Mañana (FAM) advertía: “El exceso de TV, bloquea la capacidad de aprendizaje de niños y jóvenes; perturba el recto desarrollo de sus potencialidades intelectuales y morales; haciéndoles correr el riesgo de entrar mal preparados, intelectual, física y moralmente a la vida en sociedad y de frustrar sus perspectivas de futuro éxito profesional”. (Cfr. “Una amenaza acecha a nuestros hijos: la ´teleadicción´- La contra-escuela de la contracultura vs. el rendimiento escolar”).
Para hacer frente a ese peligro, nació el proyecto de conferencias en establecimientos educativos. El acierto del método empleado queda en evidencia en los comentarios de los alumnos abajo reproducidos.

Rechazo a la violencia y vulgaridad televisiva
Es prácticamente unánime el rechazo a los contenidos televisivos.
“Yo opino que la televisión debería ofrecer más enseñanza y menos violencia para los jóvenes” .
“Nos hace perder el tiempo cuando se podría aprovechar haciendo cosas buenas”.
“¿La TV? Baja moral, programas groseros y aburridos”.
“Es un desastre. Ganan plata con programas que no valen la pena y que, encima, te hacen pensar mal”.
“Es un poco grosera, hay muchas escenas de violencia, no te dejan pensar bien”.
“Debemos aprovechar el tiempo libre para leer, estudiar y ser personas muy respetuosas y amigables”.
Sana reacción, razón de esperanza
Las disertaciones son muy bien asimiladas, pese a la corta edad de gran parte de los asistentes.
“Como mi mamá no vino, le voy a decir todo lo que aprendí”.
“Excelente, muy realista e instructiva. Hizo abrir los ojos a los idiotizados por el ´chat´, el ´ciber´ o el boliche”.
“Me pareció re-bien y una ayuda para nuestras vidas”.
“Afirmó mi pensamiento: a la TV hay que manejarla con prudencia”.
“Me sirvió mucho. Creo que voy a ver menos TV y leer más”.
“Excelente conferencia. Nos enseñó muchas cosas interesantes de la televisión”.
“”De estas charlas me gustaría tener muchas más”.
“Pude recapacitar con respecto a la televisión y a la computadora”.
“Nos vino muy bien para enfrentar el mundo duro y difícil que nos espera”.
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