Buenos
Aires, 15 de agosto de 2003
Al
señor
D. Luis Mario Castro
Presidente de la
Cámara Argentina de Anunciantes
Av. Belgrano 624 3º
Ciudad
De
nuestra mayor consideración
Nos dirigimos por su digno intemedio a la Cámara
Argentina de Anunciantes para haberle saber de una creciente
reacción del público que se pone en contacto
con esta Fundación y nos manifiesta su profundo
desacuerdo ante la intolerancia puesta de manifiesto por
OSDE Binario con la desafortunada campaña publicitaria
generada por la agencia Quadro Diseño y Comunicación,
en que se mofa de los Ángeles de la Guarda.
La
primera repercusión provino de un profesor de computación
en la UBA, ya de 30 años, realmente molesto con
el menosprecio a la sublimidad de la naturaleza angélica
y su misión junto al hombre.
La segunda en llegar fue una universitaria de 18 años
que reprochaba enfáticamente: “¿Y
por que los hacen tan feos y tan tontos...?”
Comprenda si no nos privamos de detallar al menos estas
dos primeras; el médico, el sociólogo y
el publicista saben de la importancia de los síntomas.
Y
seguiríamos contando no fuese que esta carta tiene
como preocupación llamar a un momento de serena
reflexión acerca de intolerancia en la propaganda.
No podemos sino suponer que quienes la elaboraron son
personas que no conocen la Fé cristiana, y por
ende tampoco saben de criaturas puramente espirituales,
personales e inmortales, que exceden en perfección
a todas las visibles.
¿Por
qué la vehemencia del rechazo, que mueve gente
a recurrir a la Fundación? Porque las personas
esperan encontrar respeto a su fé, sus creencias,
sus ideas o sus prácticas, por parte de los demás,
aun cuando estos las tengan diferentes o contrarias a
las propias.
Y el vilipendio de lo sublime es, característicamente,
intolerancia.
Aquellos que nos preocupamos con el mañana de la
Argentina, no podemos dejar de analizar el efecto social
de este empleo de los medios de comunicación. Empleo
a favor del cual no se puede argumentar con la libertad
artística de la publicidad porque, como cualquier
otra actividad humana, el arte no tiene en sí mismo
su fin absoluto, sino que está ordenado y se ennoblece
por el fin último del hombre.
Estamos seguros que la reflexión a la que exhortamos
— que canaliza el pedido de adherentes de la entidad—
encontrará una acogida favorable en la Cámara
Argentina de Anunciantes, con la determinación
de requerir sea levantada esta campaña.
Desde
ya nos ponemos a su disposición en cuanto podamos
serles útiles, saludándole con la consideración
que merece.
Martín
Jorge Viano |
Juan Carlos Voiseau y Jardón |
Secretario
de RR II |
Presidente |
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