| Buenos
Aires, 8 de Julio de 2003.-
Señores
Jorge A. Pettinato y Pedro Rojas
Responsables de CONARP
Presente
De nuestra mayor consideración:
Haciéndonos eco de las numerosas protestas recibidas
en la Fundación y hasta hechas públicas
en secciones de cartas de lectores de matutinos porteños,
tenemos el agrado de dirigirnos a Uds. a fin de solicitar
la atención del CONARP con relación a
distintas piezas publicitarias gráficas y televisivas.
Las
mismas asocian sus propuestas comerciales a figuras
y escenas que, tanto por lo que insinúan como
por lo que muestran, constituyen un grave atentado a
la moral y las buenas costumbres, agravado por el hecho
de estar expuestas a todo público en grandes
afiches o por televisión, inclusive en los supuestos
horarios en que los menores deberían estar “protegidos”.
Es
comprensible la justa indignación de padres y
madres cuando en el seno del propio hogar — siempre
en forma inadvertida y con frecuencia cuando incontables
niños están sentados frente a la pantalla—
sus hijos son perturbados y hasta incitados, por ejemplo,
por la publicidad del preservativo de una marca denominada
“tulipán”, en que el órgano
sexual masculino “dialoga” con un hombre.
Análogo
comentario merece la proliferación de carteles
publicitarios que muestran desnudos —incluso en
actitudes grotescas— y los exponen a incontables
niños y adolescentes, como los que proliferan
en la Av. Lugones y, más recientemente, en toda
la ciudad de Buenos Aires.
Nos
referimos, a título de ejemplo, a los carteles
de las marcas “Sol y Oro”, “Stylvane”,
“Materia”, “Prototype”, entre
otros, que han sido objeto de reiteradas críticas
en las ya citadas secciones de cartas de lectores, inclusive
por el peligro que representan para los conductores
de automóviles.
Hacemos
nuestras las palabras de la Sra. Ana Suárez Hearne:
“¿Con qué derecho los adultos exponen
esas imágenes en el recorrido obligatorio de
las miradas de esos chicos? ¿Será verdad
que sólo importa aquello que se mide en términos
de éxito comercial? Tal vez los adultos estamos
perdiendo el sentido común que innatamente tiende
a protegerlos (....) ¡A ver si levantamos un poco
el nivel! ¡Tal vez también suban las ventas”
(“La Nación”, 29 de Abril de 2003).
En
razón de lo anteriormente expuesto, les solicitamos
que, en conformidad con los principios constitutivos
del Conarp y el espíritu fundacional que la alienta,
tengan a bien intervenir eficazmente para que las compañías
comerciales y las agencias responsables suspendan las
mencionadas campañas publicitarias.
Desde
ya, quien suscribe la presente y los adherentes de la
Fundación Argentina del Mañana existentes
en todo el país, aguardamos con sumo interés
su contestación a esta nota, por lo que le rogamos
hacérnosla llegar a la mayor brevedad posible.
Agradeciéndole
desde ya una favorable respuesta a nuestra solicitud,
lo saludamos muy atentamente
Martín Jorge Viano
Secretario de RRII |