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Un
llamado a la responsabilidad social de las empresas
Carta
abierta a los anunciantes en TV
Es
"vox populi" que los anunciantes comparten gran parte de la
responsabilidad por los contenidos televisivos, hoy desbordantes
al punto de haber inspirado los más variados epítetos para
referirse a la pantalla chica: TV-Basura, TV-Chiquero, TV-Destructiva.
TV-Destructiva,
es el más profundo, pues se trata precisamente de eso, de
una destrucción. Destrucción de valores, de principios, de
instituciones, de toda una concepción de la vida, aún impregnada
del perfume de la Civilización Cristiana, para substituirlos
por algo radicalmente opuesto.
Es
la "revolución cultural" que la Fundación Argentina del Mañana
ha denunciado en su conocido libro "La familia frente a la
TV: ¿Recreación o destrucción?. Hogares agredidos, padres
desplazados, hijos teleguiados".
Así
las cosas, y ante la asombrosa pasividad del Comité Federal
de Radiodifusión (COMFER), los adherentes de la Fundación
Argentina del Mañana están dirigiendo una carta a la Comisión
de Autorregulación Publicitaria (CONARP) solicitándole que
exhorte a las empresas asociadas a suspender la publicidad
en aquellos programas que agreden a la familia argentina.
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Señores
Pedro Rojas / Jorge Pettinato
COMISION DE AUTORREGULACION PUBLICITARIA (CONARP)
Av. Belgrano 624- piso 3º
C1092AAT Buenos Aires
Señores,
Me
dirijo a Uds. a fin de solicitar que, en su condición
de titulares de la Comisión de Autorregulación Publicitaria
(CONARP) adopten las medidas necesarias para contribuir
eficazmente a frenar el flagelo de la inmoralidad
y vulgaridad que ha invadido la televisión y produce
devastaciones en nuestros niños y la sociedad en general.
Los
concursos para posar en insólitos desnudos ante las
cámaras, las telenovelas que exaltan la promiscuidad
y cien formas de deshonestidad, el lenguaje cada día
más grosero y chabacano, los "shows" con homosexuales,
travestis y prostitutas, las blasfemias contra lo
que hay de más sagrado en la Religión, constituyen
hoy el panorama habitual de los programas de TV.
Es
la denominada, con toda propiedad, "TV-chiquero",
la cual, lamentamos constatarlo, está siendo sustentada
con las pautas publicitarias de las empresas ¡qué
participan en la misma CONARP, uno de cuyos objetivos
primordiales es, precisamente, "mejorar el contenido
de la televisión sobre todo en los horarios familiares"!
("La Nación", 9-4-02).
En
consecuencia, sugiero que, con toda urgencia, la CONARP:
1.
Convoque a una reunión extraordinaria de las empresas
asociadas a fin de recomendarles suspendan la publicidad
en los programas que estén agrediendo a la familia
argentina.
2.
Emita una declaración para manifestar públicamente
su solidaridad con las numerosas expresiones de disconformidad
de los argentinos con el descontrol en que ha caído
la programación televisiva.
Hago
propicia la oportunidad para saludarlos muy cordialmente.
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