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| "¡HOLA,
TELE!"
Buenos
Aires (AICA): La sociedad ha tomado conciencia, sobre todo los
padres de familia, de que cuando abren las puertas de su casa
a la televisión pueden ingresar por ella verdaderos amigos del
hogar, pero también peligrosos enemigos de la formación de sus
hijos. "¡Hola, Tele!" (Ideas para conocer, usar y "domar" la
televisión), de Josefina Caprile de García Llorente, autora
también de los numerosos dibujos que la acompañan, responde
muy bien al fin propuesto.
Antes
de dar a la imprenta los originales, la preocupación de la autora
era saber si les gustaría a los chicos, a quienes principalmente
va destinado este libro. Y nada mejor que hacerles leer lo que
entonces "era apenas un puñado de hojas sueltas" a cuatro chicas
y tres varones cuyas edades iban de los 8 a los 12 anos. "Luego
entregué el manojo de hojas sueltas a dos personas grandes,
un poco más grandes nomás. Una es una amiga, se llama Inés Caballero
de Bayá Casal. Ella es divertida y alegre. Después de leerlas
me dio algunas ideas. Imagínate: ideas divertidas y alegres."
Estas
frases pertenecen a los "agradecimientos", que incluyen también
a los dibujantes Tito Ameriso y Manuel Izquierdo Brown. "Ellos
colaboraron con algunos dibujos. (¿Te animás a descubrir cuáles
son los realizados por ellos?", agrega la autora en el comienzo
de su largo diálogo con los chicos de la tele. No sin antes
añadir: "Y no quiero quedar sin mencionar a una Fundación. ¿Qué
es eso? "Es un grupo de personas que se han unido para defender
un ideal. Esta que te cuento lucha para fortalecer a las familias
y lograr una televisión mejor. Su nombre tiene sabor de Patria,
se llama Fundación Argentina del Mañana. Después de leer '¡Hola,
Tele!', sus integrantes se animaron y apoyaron para que se publique".
Así de coloquial es el resto, la mayor parte dirigido a los
chicos, pero con mensajes también para los padres; sin que las
apenas 44 páginas (aunque de gran formato, como algunas revistas)
resulten una moralina, una sucesión de condenas a la TV. Todo
lo contrario. En forma de diálogos del tipo historietas, se
valora todo lo que ella tiene de positivo, como en la página
5 donde dos chicas y dos chicos, graciosamente representados,
dicen respectivamente: "¡En 1969, sentada en el sillón de mi
casa, pude ver un hombre caminando en la Luna!". -"Yo vi en
vivo y en directo que se casaba una princesa, ¡Ya mí los casamientos
me encantan!" -: "¡Y yo, los domingos puedo ver a mi equipo
favorito!" -"Tele, ¡Vos sos como una ventana para asomarme al
mundo!"
La
parte negativa de la televisión está didácticamente expresada,
sin morbosidad, pero suficiente patetismo para que cale hondo
en el alma de los pequeños y desprevenidos televidentes.
Bienvenido
este cuaderno (en lo exterior se parece más a un cuaderno que
a un libro) de mensajes claros, directos, graciosos. No hay
truculencia, no hay discursos negativos contra la TV, pero se
enseña a seleccionarla y dosificarla. Cuando se impone, también
apagarla, como en la página 10. En este caso, el dibujo muestra
una familia sentada a la mesa para la cena. Dice una niña poniendo
en funcionamiento el control remoto: "Tele, a hora te voy a
apagar porque vamos a comer en familia". A lo que su hermanito
agrega: "¡Y yo quiero contar algo que me pasó hoy!" AI pie,
estas rimas: "Si la vida en familia querés cultivar, / en la
cena la tele habrás de apagar". "En la mesa se comparte comida
y conversación, / para hablar y enterarte, ¡afuera televisión!"
En
las páginas centrales hay un entretenimiento parecido al juego
de la oca, que se lleva la palma, aunque a su lado no desdicen
varios cuentos y la entera miscelánea que promueve lo bueno
y útil de la tele sin necesidad de recurrir a programas subalternos.
"¡Hola,
Tele!" es producto de una mente despejada, alegre, amante de
los chicos, mucho más útil (al fin buscado) que si se tratara
de una obra "seria". Cabe destacar que el mayor espacio lo ocupan
los dibujos, como las tradicionales tiras cómicas. Tampoco faltan
versos pegadizos como éstos: "Si a Dios quieres amar, / cual
valiente soldado, / harás bien en apagar / un programa maleducado".
Aunque
no lo diga expresamente, la autora no pretende que, como por
arte de magia, "¡Hola, Tele!" ponga a todos los chicos en caja.
Más fácil fuera que el Comfer ejerciera la autoridad de que
está investido a la que hoy inexplicablemente renuncia. Si tal
ocurriera, el libro de García Llorente estaría de más. Lo mismo
que la infinidad de quejas dirigidas a los anunciantes que pagan
tantos espectáculos deleznables y las frecuentes cartas de lectores
denunciando cómo se viola el horario de protección al menor,
etc.
Nunca
como hoy una verdadera guerra (sucia, además) empaña la pantalla
chica. Es el juego del todo vale. Los valores morales que hacen
a nuestro presente y a nuestro futuro como Nación, son sacrificados
sin escrúpulos en el altar del raiting. García Llorente entra
en esta batalla con su pequeño cañoncito, mientras el adversario
dispara con misiles. Pero ella no se amilana. ¡Felicitaciones!
Quienes
deseen comunicarse con la autora pueden hacerlo por el teléfono
(011) 4741-5932 o el correo electrónico garciacaprile@arnet.com.ar.
Imprimió Ancla, Sarandí 1157, Buenos Aires. |
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