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Entidades
empresariales rechazan publicidad de "Rock & Pop"
Amparado en la impunidad, crece
el terrorismo de blasfemias
Ya
nos hemos referido en estas páginas al denominado "terrorismo
de blasfemias", esa forma incruenta pero con poderosa
capacidad destructora de todo cuanto es respetado, venerado
y adorado en un pueblo, como el argentino, que nació católico,
al amparo de la Cruz y bajo la protección de María Santísima.
Volvemos al tema porque la ofensiva "terrorista" no
cesa. Se agrava. Va ganando "derecho de ciudadanía"
al amparo de una cultura "light", donde todo atropello
se justifica si es ingenioso, divierte y ayuda a "pasarla
bien", aún a costa de ofender gratuita y gravísimamente
a Dios Nuestro Señor.
Peor aún. El menosprecio por lo sagrado gana en insolencia
y soberbia, camuflado arteramente en espectáculos, shows,
comentarios periodísticos o avisos publicitarios de los más
variados productos, en los que aparece bajo la forma de burlas
festejadas por risas electrónicas o los aplausos de un público
cautivo de la vulgaridad televisiva.
Ni la Sagrada Eucaristía, ni la virginidad de María, ni la
oración del Padre Nuestro, ni la figura del Santo Padre o
el estado religioso, nada está siendo olvidado en esta asombrosa
ofensiva anticristiana promovida desde numerosos medios de
comunicación, en especial la TV.
Una estrategia que dificulta la reacción
Los ataques se suceden unos a los otros de acuerdo a una estrategia
muy bien estudiada.
No hay quien no se indigne con este o aquel hecho ofensivo
a nuestra Fe, pero como sus autores no muestran con toda claridad
la filosofía que los inspira, muy pocos son quienes pueden
señalar la motivación ideológica de los mismos.
Los autores de las blasfemias navegan casi siempre en la ambigüedad
y en la confusión; evitan de presentarse como anticristianos
o antirreligiosos, se asemejan a adolescentes irreflexivos
o a adultos malhablados sin segundas intenciones.
Aunque se multiplican, las blasfemias se suceden con ciertos
intervalos de tiempo, dando la idea de casos aislados, sin
conexión de unos con otros, surgidas al azar en las más variadas
situaciones.
Todo este conjunto de circunstancias dificulta la formación
de un recto juicio de valor sobre los hechos, único punto
de partida seguro de una reacción eficaz, dejando al público
aturdido y abatido.
Una "revolución cultural" que hará irreconocible
a la Argentina
El "terrorismo" de blasfemias forma parte, junto con los denominados
"reality shows", la cumbia villera, la degradación
general de las costumbres, la vulgaridad e inmoralidad en
la TV, de una "revolución cultural" que está
transformando, lenta pero inexorablemente, el ambiente y el
modo de ser argentinos.
A este clima irreverente y de desprecio a lo sagrado
no ha sido ajeno el medio legislativo, donde se han
registrado agresiones verbales inauditas contra la Iglesia,
sus costumbres, su doctrina, su historia, con la intención
de promover leyes atentatorias contra la familia y el
orden natural de las cosas, como lo es la del llamado "matrimonio
homosexual".
La persistente repetición de las blasfemias, por otra parte,
alcanza una profunda repercusión psicológica en el alma argentina
que queda deprimida y se habitúa a ver con indiferencia los
más horribles atentados contra la Fe como si formaran parte
del "paisaje" cotidiano.
Y así, paso a paso, sin tragedias aparentes ni derramamiento
de sangre, la fisonomía moral de la Argentina va siendo transformada
al punto de dejarla irreconocible.
Una crónica de blasfemias y sacrilegios
"No
es para tanto", dirá algún irreductible optimista con
poca memoria.
Para despejar dudas, ofrecemos en el cuadro al lado, a vuelo
de pájaro, una breve crónica de algunos de los hechos recientes
más destacados del "terrorismo de blasfemias".
Leamoslá con espíritu de reparación, pues todo esto constituye
una tremenda injusticia. Injusticia nada menos que contra
Dios a quien se le debe todo honor y toda gloria.
Comisiones de Ética
En este contexto, cumple destacar la saludable
reacción de la Cámara Argentina de Anunciantes y de la Asociación
Argentina de Agencias de Publicidad a propósito de la denuncia
presentada por adherentes de la Fundación contra la campaña
promovida por la radio "Rock & Pop".
En afiches publicitarios y avisos en medios gráficos, dicha
emisora promovió algunos de sus programas por medio de ofensas
a la Santísima Virgen, el Santo Sacrificio de la Misa
y las Sagradas Escrituras, lo cual despertó la justa indignación
en el corazón de incontables católicos.
Alertadas por las numerosas cartas recibidas de nuestros adherentes
y las gestiones personales del presidente de la Fundación,
la Cámara Argentina de Anunciantes y la Asociación Argentina
de Agencias de Publicidad reunieron a sus respectivas Comisiones
de Ética que se expidieron en forma terminante contra la radio
y su agencia Apóstrofe, ambas no pertenecientes a ninguna
de las entidades.
La Cámara de Anunciantes se dirigió por escrito a la radio
y a la mencionada agencia invitándolas a "levantar las
piezas objetadas, exhortándolo además a evitar en lo sucesivo
este tipo de prácticas publicitarias toda vez que puedan lesionar
la sensibilidad de personas e instituciones integrantes del
cuerpo social que conforma nuestra nación, sin distinción
de credos ni grupos sociales".
Por su parte, la Asociación de Agencias de Publicidad resolvió
"solicitar a la Agencia de Publicidad creadora del mensaje
(que no es miembro de esta Asociación) y al Anunciante, modificar
la campaña publicitaria que motiva la intervención de la Comisión,
invitándolos a reflexionar sobre el contenido comunicacional
de este tipo de mensajes, siguiendo las pautas éticas enunciadas,
para evitar ofender sentimientos religiosos y no invalidar
el buen servicio que la publicidad le debe al público consumidor
integrado por todos".
La Agencia Informativa Católica (AICA)
y ACI Prensa dieron amplia difusión al tema.
"Videomatch": se cuenta un chiste sobre el sacramento de la
Confesión, poniéndose en boca de un "sacerdote" y una mujer
expresiones aberrantes e insultos a Jesús y la Virgen de Luján.
"South Park": serie de dibujos animados en los que, además
de presentar escenas de homosexualidad y bestialismo, se injuria
al Niño Jesús y la Virgen María.
"Especial de los Midachi": Miguel del Sel imita a S. S. Juan
Pablo II cantando "Estoy rezando por un chabón".
"Videomatch": en el "show del chiste", burla de Jesucristo
y de la Última Cena.
"Día D": Jorge Lanata lee un chiste blasfemo sobre Nuestro
Señor Jesucristo y la Santísima Virgen recibido vía Internet.
Museo Castagnino de Rosario: fotomontaje sacrílego
y obsceno burlándose de la Inmaculada Concepción.
"Día D2Mil Aburrido": Jorge Lanata y Martín Caparrós agravian
a Nuestro Señor Jesucristo, el Papa Pío XII y a la Iglesia
Católica.
Empresa Depilight: difunde aviso gráfico con una
mujer en ropa interior crucificada sobre una maquinita de
afeitar.
"Página 12": bajo el pseudónimo "Rap" una supuesta tira cómica
ofende gravísimamente la virginidad de María, precisamente
durante las fiestas de Navidad.
"Después de las noticias": el conductor Lanata recita una
parodia del Padre Nuestro a propósito del atentado del 11
de Septiembre.
"Idolatrías e infiernos": muestra de León Ferrari, auspiciada
por "Página 12" y la Embajada de España, en la que se presenta
a un Cristo crucificado friéndose dentro de un sartén y
una Última Cena con un gorila negro ocupando el lugar de Nuestro
Señor.
"Puntodoc/2": difunde los más bajos insultos contra S. S.
Juan Pablo II proferidos desde Cuba por un conocido deportista
y es el punto de partida para su difusión en todos los medios
del país.
"Pequeña Vasija Virgen": un nuevo vino de La Rural Viñedos
y Bodegas, cuya publicidad manipula y tergiversa palabras
de las más sagradas pronunciadas por el Arcángel San Gabriel
y la Virgen María.
"Rock & Pop", la radio cuya campaña publicitaria elige
como blanco de ataques y burlas a la Santísima Virgen, el
Santo Sacrificio de la Misa y las Sagradas Escrituras.
"Show de videomatch": un grupo de "franciscanos" borrachos,
el hazmerreír de M. Tinelli.
"Savaglio-TBWA", la agencia publicitaria que para promover
la venta de preservativos manosea los Diez Mandamientos de
la Ley de Dios en medios gráficos, radiales, cinematográficos
y televisivos.
Del dicho al hecho ....
Si se respetaran las pautas del Código de Autorregulación
Publicitaria, propiciado por la Cámara Argentina de Anunciantes,
las empresas deberían apelar al espíritu creativo de mentes
sanas, con una imaginación enriquecida en principios y valores
que no contundieran, como se lo hace habitualmente, la Verdad,
el Bien, la Bondad y la Belleza.
¿Empresarios
y publicistas tendrán a la vista dicho Código cuando conciben
campañas de promoción como las comentadas en estas páginas?
Juzgue el lector:
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Art.
1º "La
publicidad debe respetar los principios de la moral
y las buenas costumbres".
Art. 4º "La publicidad debe evitar todo
aquello que lesione los conceptos y valores de la sociedad
como son: a) las personas, b) la familia, c) la patria,
sus símbolos y próceres, d) las normas legales vigentes,
e) las autoridades, f) las instituciones, g) el patrimonio
cultural y las tradiciones, h) el trabajo.
Art. 5º "... la publicidad no debe contener
expresiones o representaciones..., ni alusiones impropias
que: 1. Ofendan la moral y las buenas costumbres prevalecientes
en la sociedad y en las comunidades que la componen
(...) 3. Ofendan en cualquier modo a las instituciones,
cualquiera sea su género o composición".
Art. 8º "La publicidad debe evitar toda
expresión, actitud o insinuación que lesione la intimidad
de las personas o pueda causar mortificación a su núcleo
familiar".
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