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Enérgica
protesta y reparación ante nuevas explosiones del "terrorismo
de blasfemias"
La
blasfemia ya ha sido denunciada en estas páginas como una
peculiar forma de "terrorismo" -no sangriento por cierto pero
no menos eficaz- que tiende a debilitar en los argentinos
el respeto por la Religión, lo sagrado y su influencia en
las instituciones, las costumbres y las leyes.
En esa perspectiva, la Fundación Argentina del Mañana alzó
su voz de protesta contra el atropello perpetrado por el diario
"La Nación" y la revista "Olé" contra la Santísima
Trinidad, la oración del Padre Nuestro y la Virgen de Luján
a propósito de noticias sobre el Mundial de Fútbol.
"La Nación" ilustró la tapa de una de sus revistas -"Rolling
Stones"- con una inequívoca y blasfema alusión a la Santísima
Trinidad, representada por tres jugadores de fútbol. La misma
fue reproducida en distintos cuerpos del diario, a manera
de estampas religiosas, junto a una suerte de "oración" que
comenzaba con el nombre de cada jugador y, a seguir, "TE SUPLICO,
OH TODOPODEROSO, QUE ESCUCHES NUESTRAS SÚPLICAS....".
La revista "Olé", por su parte, colocó como titular de una
de sus ediciones las palabras "Bati Nuestro" y en una foto
a todo color muestra una especie de oratorio con velas encendidas,
sobre el cual puede verse a Batistuta, aureolado de santidad,
revestido del manto y adornado con el resplandor característicos
de Nuestra Señora de Luján.
En las cartas dirigidas a los directores de ambos medios gráficos,
la Fundación hizo hincapié en que "hay actos que, por sí y
en sí mismos, independientemente de las circunstancias y de
las intenciones, son siempre gravemente ilícitos por razón
de su objeto", como es el caso de la blasfemia.
Asimismo, el presidente de la Fundación los instó a expresar,
de manera inequívoca, con igual destaque y difusión, una reparación
adecuada, proporcional a la gravedad de las ofensas.
Por su parte, la Cruzada Reparadora del Santo Rosario, próxima
a cumplir un año desde su lanzamiento en Septiembre del año
pasado, prosigue su expansión a través de una intensa campaña
postal y de distribución de trípticos con la imagen de la
Virgen de Luján, destinados a incentivar el rezo del Rosario
para reforzar la institución de la familia y los lazos de
Patria a los pies de nuestra Reina y Patrona.
Cartas a los directores de "La Nación" y de "Olé"
La
firme y enérgica protesta de la Fundación Argentina del Mañana
contra las ilustraciones blasfemas del diario "La Nación" y
la revista "Olé" se concretó en sendas misivas del Sr. Juan
Carlos Voiseau y Jardón a sus directores, Dr. Bartolomé Mitre
y Sr. Ricardo Roa, respectivamente, cuyos principales párrafos
reproducimos a continuación.
Espíritu
de reparación
Hay actos,
que, por sí y en sí mismos, independientemente de las
circunstancias y de las intenciones, son siempre gravemente
ilícitos por razón de su objeto. Es el caso de la blasfemia.
Rebajar en lugar de adorar a Dios Nuestro Señor es desatinado
-a decir lo menos- ya que la irreverencia, el menoscabo,
la manipulación, constituyen una forma de blasfemia burdamente
agresora.
Santo Tomás de Aquino nos enseña que es una falta de piedad
tolerar pacientemente las injurias hechas contra Dios.
Así, hacemos llegar nuestra firme y enérgica protesta
al atropello perpetrado por el diario del que usted es
responsable, protesta que acompañamos con espíritu de
reparación, pues todo esto constituye una tremenda injusticia.
Injusticia nada menos que contra Dios a quien se le debe
todo honor y toda gloria, así como contra la Fé que confesamos.
¿Qué
futuro preparamos para nuestro país?
Quienes
nos preocupamos con el mañana de la Argentina, no podemos
dejar de considerar, además, el efecto social de una actitud
como la que denunciamos, multiplicada por ciertos medios
de comunicación. ¿Cuál es el futuro que preparamos para
nuestro país con esta clase de ejemplos? Ejemplos, sí,
porque no es posible imaginar que no se conozca el efecto
que la metódica depreciación de los más altos valores
- para darles ese adjetivo tan banal- causa sobre la sociedad
en su conjunto.
El motivo para preocuparnos es tan simple como inmenso.
En la sociedad de hoy, los medios de comunicación tienen
un profundo impacto en cómo las personas entienden la
vida, el mundo y a sí mismas, especialmente con relación
a sus valores y sus modos de elección y comportamiento.
Y no es ninguna novedad. Aristóteles decía que el arte
es más importante que la historia, porque la historia
nos dice como ha actuado el hombre, pero el arte nos muestra
como debió o pudo hacerlo. Así crea modelos.
Por eso queremos que llegue a su conocimiento, que los
lectores e innúmeros compatriotas aguardan una explicación
y una reparación.
Espejo
que refleja y deforma la realidad
Diferimos
con la afirmación con la que algunos se escudan, de que
la midia refleja simplemente las actitudes y valores de
la cultura que nos rodea. Sin duda los medios de comunicación
social en general actúan como un espejo. Pero son también
un espejo que ayuda a dar forma a la realidad que reflejan
y, algunas veces, ofrecen una imagen deformada de la misma.
Entre los derechos fundamentales, inherentes a la naturaleza
de la persona humana, tenemos, el derecho de recibir,
inclusive a través de los medios de comunicación social,
una información y una educación que respeten las dimensiones
morales y espirituales de la vida humana, en vez de ver
vehiculado un gravísimo insulto a Dios y una injuria a
todos los argentinos que nos honramos en profesar la religión
católica.
Una manifestación de su parte, al menos con igual destaque
y difusión, constituirá elocuente muestra de que bien
diverso es el ánimo que los mueve, y podrá ser considerada
como una naciente reparación. |
La reacción de los medios
Al
día siguiente de haber recibido la nota de la Fundación, la
revista "Olé" publicó la carta del Sr. Juan Carlos Voiseau y
Jardón, prácticamente en su integridad y sin comentarios, salvo
el de un subtítulo que pretende disminuir la protesta a un acto
de "irritación".
"La Nación", por su parte, en carta del director de la S.A.,
Sr. Julio C. Saguier, agradece a la Fundación el haberle hecho
llegar su opinión por carta: "Entiendo su reclamo y francamente
lo comparto".
Sin embargo, en vez de promover la necesaria reparación que
solicitáramos, el Sr. Saguier parece imaginar que la publicación
blasfema puede ser ocasión para "ejercitarnos en la tolerancia
y el pluralismo, tan necesarios para el diálogo y el mejor entendimiento
de las personas"... |