Inicio

Buscar contenido
Publicaciones

Mapa del sitio

¿Sentencia de Muerte de la
Suprema Corte de Justicia?

Fallo precursor con preocupantes alcances

A propósito del inminente pronunciamiento de la Corte Suprema de Justicia de la Provincia de Buenos Aires sobre el destino a dar al ser humano concebido por una menor en Mar del Plata, la Fundación Argentina del Mañana envió hoy una carta a cada uno de sus miembros invitándolos a una serena reflexión.

Destaca la Fundación que, a la luz de los logros más recientes de la embriología, es incuestionable que la Corte debe tomar posición ante un ser individual, que posee en sí la capacidad intrínseca de desarrollarse en cuanto persona humana, la cual, sin culpa alguna, ¡ha sido condenada a muerte por un Juez que le atribuye la posibilidad de ser perjudicial para la salud de otro!

Son penosas las circunstancias en que la Corte es llamada a expedirse cuando, tanto desde la mayoría de los medios masivos de comunicación como desde el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos y del Ministerio de Salud de la Nación, se fomenta de los más variados modos que el aborto no sea punible dentro de los tres meses de gestación y en cualquier momento del embarazo si corre riesgo la salud psíquica o social de la madre.

Son temibles los conceptos invocados por la Sala II, realza la Fundación, como que la persona por nacer es una persona ontológicamente (¡sic!) distinta a la persona nacida o, mucho más grave, la resbaladiza definición de  vida humana dependiente” de N.N. Persona por nacer...

Resulta éste un peligrosísimo criterio que se introduce en fallos pioneros y cuyas consecuencias desde luego serán terribles puesto que deja al arbitrio de los hombres decidir cuándo se deja de “ser dependiente” y cuando se vuelve a “ser dependiente”, categoría que podría abarcar a los discapacitados o ancianos...

A ese propósito, la Fundación trae a colación que fue en 1920 cuando, por primera vez desde la cristianización del derecho, una nación aceptó por ley el aborto: Rusia. Y hasta el día de hoy gimen con los mayores índices de aborto Rusia, Cuba y Rumania, tres víctimas del socialismo soviético que esparció sus errores por el mundo.

En la misma senda, Adolf Hitler al frente del Partido Socialista Nacional de los Trabajadores, impuso la ley para la prevención de las enfermedades congénitas que autorizaba la esterilización arbitraria de quienes las padecían, concepto que se fue ampliando hasta incluir a los discapacitados, a los niños que presentaban incontinencia urinaria; a los recién nacidos con defectos físicos y por fin a los católicos y cristianos en general que no aceptaban la ideología del socialismo nacional, gitanos, homosexuales, presos políticos, judíos y miembros de otras “razas inferiores”...

El escritor italiano Antonio Socci puntualiza con precisión el “genocidio censurado” de mil millones de víctimas inocentes del aborto en el siglo XX.

Los muertos causados por los regímenes totalitarios y los innumerables conflictos armados que ensangrentaron el siglo pasado suman cerca de 200 millones. Pero nadie se refiere a los mil millones de homicidios intrauterinos: el peor crimen cometido por la humanidad, sólo que –¡cruel ironía!– en vez de negros campos de concentración lo hace en blancos hospitales, emplea asépticos incineradores en vez de hornos crematorios, y transmuta los vientres maternos en cámaras de la muerte.

A ese propósito, su Excia. Revma. Mons. Héctor Aguer, Arzobispo de La Plata, sede de esa Suprema Corte, hizo una reflexión que debe quedar consignada en nuestra memoria colectiva: “Al terminar el proceso de Nüremberg, ante el asombro causado por la constatación de tantos horrores, un juez declaró: “llegaron a este extremo la primera vez que se condenó a un inocente”...

           Martín Jorge Viano                   Juan Carlos Voiseau y Jardón
                 Secretario RRII                                    Presidente

FAM
Inicio | Contacto | Inscripción | Reclamo Directo | Campañas

©1989-2010 | Fundación Argentina del Mañana | diseño web :::..

Todos los derechos reservados