| No
es admisible la aprobación juridica del "matrimonio"
entre personas del mismo sexo por contrariar el orden natural.
Acción
Familia eleva su enérgica protesta contra el proyecto de ley ingresado
en la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires que pretende
nada menos que la legitimación de un desorden natural y moral
en nuestro ordenamiento jurídico: la perversa figura del "matrimonio"
homosexual.
Se
trata de una iniciativa de la denominada Comunidad Homosexual
Argentina, apoyada desvergonzadamente por un tercio de los legisladores
porteños pertenecientes a la Alianza, al ARI y a otras agrupaciones
políticas de similar orientación como Piquete Socialista, Izquierda
Unida, P S P, Partido Obrero, Partido Humanista, Forja 2001 y
P.A.I.S.
Con
el pretexto de no "discriminar" y bajo el eufemismo de "ley de
unión civil", el proyecto aludido reconoce a la unión entre dos
personas de igual sexo los mismos derechos y beneficios sociales,
jubilatorios y previsionales que los otorgados a los esposos y/o
cónyuges, sin excluir la posibilidad de adoptar niños, como si
la promiscuidad venérea entre personas del mismo sexo, pudiera
constituir la base para equipararla a los fines del matrimonio
entre un hombre y una mujer.
Al
colocar en pie de igualdad el matrimonio con la torpe unión homosexual,
el proyecto se atreve a transformar en legal lo antinatural e
inconstitucional, en abierta rebelión contra el orden natural
de las cosas establecido por Dios, asestando un golpe mortal a
la sociedad y practicando una flagrante injusticia contra la familia
y su intrínseca dignidad.
En
efecto, el reconocimiento legal del matrimonio -unión de un varón
y una mujer- así como los privilegios que le son propios constituyen,
del punto de vista sociológico, el reconocimiento a la inconmensurable
contribución del estado conyugal a la sociedad, en particular
al dar la vida a nuevas generaciones que la familia educa e integra
en sociedad.
En
sentido opuesto, la unión homosexual carece de todo título y fundamento
para exigir ese mismo status pues, al contradecir de la manera
más elemental al orden natural, no hace sino obstruir el bien
común.
Los
actos homosexuales son intrínsecamente desordenados y así siempre
la Iglesia lo ha enseñado ("Catecismo de la Iglesia Católica"
Nº 2357), en razón de lo cual S. S. Juan Pablo II afirma que "lo
que no es moralmente admisible es la aprobación jurídica de la
práctica homosexual" (Angelus del 20 de Febrero de 1994, L´Osservatore
Romano, ed. Francesa, del 22-2-1994).
Y
desde la óptica del derecho constitucional, la Convención Americana
sobre Derechos Humanos (Ley N° 23.054) establece en su artículo
17 que solamente al hombre y a la mujer se les reconoce el derecho
de contraer matrimonio y fundar una familia.
Es
por todo lo anterior que, con la mirada puesta en la Sagrada
Familia, modelo de todas las familias, los integrantes de Acción
Familia exhortamos a nuestros compatriotas a oponerse con decisión,
empleando todos los medios legales y pacíficos, a este repugnante
proyecto de ley que intenta legalizar la unión homosexualidad
con status matrimonial y atenta contra los fundamentos cristianos
de nuestra Patria y los demás ordenes de la naturaleza, el bien
común y la paz social.
10.000 mensajes en la Legislatura porteña
Simultáneamente,
los adherentes de la Fundación enviaban por correo un mensaje
de protesta a los presidentes de la Comisión de Derechos Humanos
y de Asuntos Constitucionales de la Legislatura de la Ciudad
de Buenos Aires, en el cual solicitaban expresamente que en
esas instancias no se le diera curso a un proyecto de ley que
sólo favorecerá la corrupción de costumbres y la disolución
moral del país.
El mensaje destaca que, significativamente, ningún partido presentó
tal proyecto en su plataforma electoral.
Se calcula en más de 10.000 el número de mensajes de este mismo
tenor recibidos en la Legislatura.
Una amenaza acecha a la familia argentina.
En
Mayo de 2000, en vísperas de las elecciones en la Ciudad
de Buenos Aires, el Centro Cultural Reconquista advirtió a la
opinión pública sobre el demoledor ataque que, desde el Congreso
Nacional y la Legislatura porteña, se estaba llevando a cabo contra
la institución de la familia. Hoy, vemos los resultados con estas
leyes. |