Reapertura de la muestra
blasfema en el
Centro Cultural Recoleta
Ante la “furia anticatólica”
Luto, lucha y oración
Más que el título de una solicitada (publicada
en “La Nación” del 13 de
enero ppdo.) es la síntesis de todo un programa
para hacer frente al “anticatolicismo” que
se manifiesta en nuestro país: luto, oración
reparadora y lucha dentro del orden y la ley, todo orientado
a obtener de la Virgen de Luján la reinstauración
del verdadero orden: la paz de Cristo en el Reino de
Cristo.
Ante la reapertura de la muestra blasfema en el Centro
Cultural Recoleta dispuesta por el Gobierno de la Ciudad
de Buenos Aires (GCBA), la Fundación
Argentina del Mañana advierte sobre
el peligro de que los católicos nos acostumbremos,
entre avergonzados e inertes, a la vejación de
todo cuanto tenemos de más sagrado.
Para evitar la generalización de ese estado de
ánimo, que tiende a relajar el fervor de la vida
religiosa del país y debilita las raíces
cristianas de nuestra Patria, ofrecemos este análisis
e invitamos a todos los argentinos a una actitud de
luto, de oración reparadora y de lucha dentro
del orden y la ley.
* * *
Voces de las más autorizadas, entre las cuales
destaca la del Cardenal Jorge Mario Bergoglio SJ, Arzobispo
de Buenos Aires, condenaron la exposición y su
patrocinio por parte de la Secretaría de Cultura
del GCBA.
La Defensora del Pueblo, Dra. Alicia Pierini, recomendó
al Gobierno porteño que desagraviara “públicamente
a la comunidad cristiana ofendida por el ultraje a sus
símbolos sagrados”.
Numerosas empresas patrocinantes lamentaron haber sido
sorprendidas como involuntarias partícipes en
una situación que terminó agraviándolas
a ellas mismas y solicitaron que sus nombres fueran
retirados del cartel de la muestra.
Esas actitudes recibieron el apoyo de miles de fieles
reunidos frente a la Basílica del Pilar como
de instituciones y personalidades, católicas
y no católicas, de todo el país.
La Cámara en lo contencioso administrativo y
tributario de la ciudad, con un voto en disidencia,
ordenó reabrir la exposición, si bien
dos de sus miembros reconocieron la existencia de una
lesión a los sentimientos religiosos de una parte
importante de la población.
* * *
Pese a todo, el Gobierno de la Ciudad dispuso la reapertura
de la muestra blasfema en nombre de la “libertad
de expresión”.
Pero como bien sostuvo la Asociación Cristo Sacerdote,
“la libertad de expresión no es libertad
de agresión y no puede el Estado promover el
odio religioso” de quien se enorgullece de haber
fundado el Club de impíos, herejes, apostatas,
blasfemos, ateos, paganos, agnósticos e infieles.
Por otra parte, las autoridades no deberían ignorar
el peligro que estas actitudes entrañan para
la paz social.
Son elocuentes los hechos sucedidos tras el acto de
protesta por el cierre temporario de la muestra, en
el que participaron autoridades y militantes políticos
pertenecientes a Madres de Plaza de Mayo, Partido Obrero,
Movimiento Socialista de los Trabajadores, Izquierda
Unida y piqueteros. Hubo manifestantes que impidieron
el acceso al culto de quienes querían asistir
a Misa en la iglesia del Pilar, pasando a la agresión
física, con escupitajos a señoras y ancianos
y arrojando botellas al atrio.
¿Es ésta la libertad de expresión
que las autoridades pretenden garantizar?
Por esta vía, lo que corre grave peligro es la
paz social, valor fundamental e irrenunciable para la
vida de toda nación. Paz también amenazada
cuando la “protesta social” utiliza
métodos violentos o extorsivos o cuando los hechos
trágicos y sangrientos de la década del
70 se presentan a la opinión pública deformados
por una visión tendenciosa y parcial.
¿Qué está pasando?
¿Será que ha llegado a la Argentina lo
que Vittorio Messori denomina la “furia anticatólica
de la cultura occidental”? “El
antisemitismo ha terminado, afirma el escritor
italiano, pero ha sido sustituido por el anticatolicismo”
(ACI Prensa, 21-10-04).
Ese anticatolicismo se ha manifestado también
en el retiro de imágenes de la Virgen María
de edificios públicos; las pintadas sacrílegas
en la Catedral de Buenos Aires; las injurias a María
Santísima en programas de televisión y
afiches en la vía pública; exposiciones
“artísticas” como la de Córdoba
y en proyectos de ley que pretenden imponer la educación
sexual obligatoria en los colegios, socavando la sagrada
institución de la familia.
* * *
Frente a este panorama amenazador, la Fundación
Argentina del Mañana exhorta a sus compatriotas
a la oración y a la acción, para que se
reinstaure en nuestra Nación la verdadera paz,
que es la tranquilidad en el orden o, en términos
más elevados, la paz de Cristo en el Reino de
Cristo. Es lo que suplicamos a la Virgen de Luján,
nuestra Reina y Patrona.
|